martes, 16 de marzo de 2010
LOS LECTORES PREGUNTAN II
NOTA. Como es lógico muchas de estas preguntas han sido realizadas en mails a modo de preguntas directas, preguntas retóricas o preguntas de esas que se lanzan al aire, quizás no esperando una respuesta. Vaya a pensar alguien que mis lectores son todos periodistas. O que me las quiero dar de importante y soy algo así como una especie de oráculo para mis lectores, eh.... que ya nos conocemos¡¡¡
¿El tiempo lo cura todo?
El tiempo hace que todo lo que te dolió en algún momento te duela mucho menos. Aprendes a vivir con ese dolor que ya no es dolor, sino recuerdo leve. Es una pequeña cicatriz que de vez en cuando se vuelve a abrir... pero cuando se ve desde la distancia son como las heridas de guerra, todo un orgullo. Signo de que en otros tiempos supimos superar las adversidades y ahora somos mejores y más fuertes.
¿Cómo son las chicas que te gustan?
Fuertes, independientes, frías por fuera y cálidas e inmensas por dentro. O bien muy centradas o bien muy alocadas. En esto no tengo remedio ni término medio. Simpáticas.... con algo de locura. Que sepan hablar bien y de muchos temas, vamos... que tengan conversación. Que me pongan retos pero que a la vez no me pidan la luna... yo no soy mago, y engañarlas en ese tema sería malo para ellas, no para mi, yo sé que soy simplemente un humano. Ojos grandes... de esos desde donde se puede ver el infinito y más allá. Que tengan algo de fragilidad... pero que nunca confiesen cual es.
¿Qué te hace llorar?
Lloro por dentro y se me nota. Pero no me hacen falta lágrimas cuando me pasa esto. Por la mentira, las traiciones amistosas, cuando se meten en mi vida sin mi permiso, cuando juzgan... recordando algunas cosas que hice mal... cada vez que veo Barcelona desde el cielo, en un avión... con algunas películas que jamás confesaré... cuando llego a mi casa después de haber dicho "creo que seria mejor dejarlo"... cuando poco a poco veo que voy consiguiendo todo lo que me he propuesto. Lloro por las alegrías y las penas. A partes iguales. Soy muy lloron, en serio... pero siempre, siempre, siempre... por dentro.
¿A quién van dedicadas tus poesías?
Al amor. En todas sus acepciones. A la noche, las madrugadas, el cine, mis amigos, los recuerdos, el futuro, a Barcelona,. a Madrid... a alguien que me inspiró bellos y verdaderos versos.
Para ser "artísta" te veo un poco conservador.
Supongo que esta pregunta vendrá dado por mis artículos políticos que he hecho en este blog. No soy conservador, pero prefiero serlo antes que ser de la izquierda que tenemos ahora mismo... una izquierda hitleriana y manipulada donde lo malo, en manos de ella, es bueno y necesario. Una izquierda que miente... y hace mendigar en vez de poner y dar soluciones reales. En realidad soy un liberal convencido, un revolucionario que no quiere ni pretende anular la libertad de nadie. No creo en banderas ni en países, creo en que cada país es uno mismo. Lo más grande somos nosotros. No hay que hacer política para vivir... hay que vivir para hacer política. Pero vivir de verdad. Sin pensar que tu verdad es la mayor verdad del mundo. Tu verdad puede ser la mentira para el que está a tu lado... así que lo mejor es escuchar, tratar de entender... y llegar a un acuerdo.
Dame diez razones para vivir, por favor. (Alba. Castellón).
- Las miradas en el metro o en el bus.
- Algunas canciones que te destrozan el alma... y otras que te dan fuerza atómica para afrontar momentos nefastos y oscuros.
- Reírse a lo tonto de cualquier tontería.
- Lo que sientes antes y después del primer beso que le das a una nueva persona cuando estás enamorado.
- El cine y la verdad que encierran algunas películas.
- Los momentos pequeños que vives con la gente que quieres.
- Saber que tu media naranja puede estar ahí fuera, y salir dispuesto a encontrarla.
- Un re-encuentro con alguién al que amas por encima de todo.
- Caerte. Levantarte. Volver a caerte... y luego con el tiempo evitar la nueva caída y saber orgulloso que esos golpes fueron necesarios para no hacerte daño nunca más.
- Ver a la persona que quieres dormir. Pegar tu rostro a su pecho y oír como el corazón le late. Está vivo... y tú también.
Tu blog tiene mensajes personales y guiños privados escondidos.
Sí, muchos... a muchas personas que quiero. Son importantes. Jamás hablaré de ellas abiertamente por que puede que se molesten, es mi vida privada... y la suya de algún modo también. Pero sé que me leen. Que están ahí... y que saben que las quiero y las hecho de menos por estos guiños o mensajes privados. Y a veces escribir lo que sientes es más fácil que decirlo cara a cara. Es una forma de cobardía, no digo que no... pero en el fondo ya es algo. Y las palabras, siempre, siempre, siempre... son hermosas. Sobre todo cuando son sinceras.
Creo que me he enamorado de ti por lo que escribes, Sagitario. ¿Sería un error conocerte en persona? (Sonia. Madrid.)
Sonia, ya me conoces...me conoces mejor que muchas personas que me han tenido palmo a palmo. Así que no hace falta que nos conozcamos en persona. De igual modo tengo muchos defectos y no siempre hablo como escribo. Pienso como escribo... pero hablo de forma muy diferente. Se podría romper la magia y el misterio. No vale la pena. Sigue leyéndome y ponme el rostro y la voz que quieras. Eso será más verdad que sí me conocieras en la vida real.
Es complicado pillarte el punto... me volverías loca. Lo sé.
Es super fácil pillarme el punto. Tengo una parte frívola (que utilizo para distendir el ambiente y protegerme de las agresiones externas o de los miedos),y tengo una parte real y sincera que sale a relucir en cuanto me dan la oportunidad, una parte sincera y profunda, férrea y fuerte como el hierro. Tengo unos principios muy asentados... lo que pasa es que casi nunca los expreso pues sólo con las personas que de verdad merecen la pena los saco a relucir. Debes dejarme ir cuando digo tonterías y saber que no voy en serio, a veces soy un fánfarron que habla demasiado. A veces hablo poco y te digo todo lo que quieres saber y más... y es en ese momento cuando debes saber que hablo en serio, que ya no tengo miedo... que ya nos conocemos.
¿Alguna vez te han dado calabazas?
Sólamente dos veces... la misma persona. Pienso que por miedo. Por que no hice las cosas bien. Es complicado confiar en mi cuando meto la pata la primera vez. Lo reconozco. Pero sólo hay una manera de saber que no voy de farol y es, claro... aceptando que todo es diferente. Entiendo perfectamente que yo esté preparado y lo tenga totalmente asumido... y que la otra persona, porque o bien no tenga ganas o no se fía de mi, piense todo lo contrario. Es humano y entendible. De todos modos puedo presumir de que siempre, donde puse el ojo, puse la bala... siempre tuve una oportunidad. Otra cosa diferente es que no la supiera aprovechar bien, o que la cosa se jodiera por otros temas que no vienen al caso. Soy humano.
¿Crees que existe la media naranja?
Creo que existe ese momento en que sientes y notas que una chica y no otra es la que, con tiempo, dedicación, alegría, sufrimiento, ganas... y amor se puede convertir en tu media naranja... en la chica que puede ser tuya para siempre. Pero no, no creo de antemano en las medias naranjas.
He tenido visiones de mi en un futuro... me he visto a mi mismo dentro de algún tiempo. No sé si habrá sido mi imaginación, pero creo que va a ser así. ¿Has tenido también tu, visiones de tu futuro?
Más que visiones pensamientos, sí, claro... a todo el mundo le pasa. Y muchos de ellos se han cumplido. Ahora tengo unos cuantos y sé que serán verdad tarde o temprano. Te recomiendo no contarlos a nadie, y pensar en esas visiones todas las noches, antes de que el sueño te atrape. Si son buenas se harán realidad. Hay una verdad absoluta, que poco a poco va siendo demostrada científicamente... "si crees de verdad... y lo quieres... puedes". Es cuestión de tiempo.
¿Volverías con un amor pasado?
Sí, siempre y cuando los dos aceptaramos que el tiempo nos ha cambiado algo... y siempre que, por supuesto, siguiera habiendo una magia especial entre los dos, o una atracción que se ve reavivada o retomada donde se dejo. Siempre que no se volvieran a repetir los mismos errores... y siempre que el pasado, los errores de uno y de otro, las mentiras, los malos rollos, las penas... se dejasen a un lado y se fuera consciente de que se empieza algo nuevo con dos personas que, al menos en un 50%, son diferentes... pues el tiempo cambia, amolda, talla, transforma... da serenidad y experiencia. Más fuerza y madurez para afrontar problemas que, en un pasado, hubiesen dado al traste con la historia. No si esa persona me hizo mucho daño... por mentiras, cuernos o historias semejantes. Perdono... pero no olvido... esas cosas no. Tengo buena memoria.
Tienes síndrome de Peter Pan. Eso es malo, ¿lo sabes, no?
Me alegra informarte de que PETER PAN se va yendo poco a poco, día a día... volando. Vamos, que ni avisa que se marcha... y yo que me alegro mucho. Peter Pan y yo hemos sido grandes amigos, pero ya es hora de que cada uno tome su camino. El su camino de ficción, y yo mi camino de la realidad. Lo echaré de menos, no digo que no... pero prefiero a su amiga Wendy, es más guapa... vive en el mundo real... y encima me hace volar igual o más.
lunes, 15 de marzo de 2010
LOS LECTORES PREGUNTAN
Así se llama el post de hoy. Esta mañana he revisado mi correo de fuegoensagitario@hotmail.com , y he vuelto a leer algunos mails que personas anónimas que leen mi blog desde hace 3 años me han estado enviando.
Son mails curiosos y hermosos, en el mejor sentido de la palabra, ya que muchos de ellos confiesan sentirse identificados con muchas de las cosas que escribo en este espacio, con muchos de los post que he ido poniendo a lo largo de todos estos meses.
Algunos comentan algún escrito, otros piden opinión sobre diversos temas, (yo no soy nadie para dar consejos, pero nunca niego ayuda si alguien piensa que le será útil), y algunos de ellos me hacen preguntas, en base a lo que han leído aquí, o por que tienen ganas de conocerme más íntimamente.
Así que este post es una recopilación de las preguntas más curiosas que me han hecho vía mail. Y por supuesto, cada pregunta tiene una respuesta.
¿Por qué muchos hombres sienten miedo cuando se enamoran de verdad?
Por que amor y hombre son dos palabras que la sociedad, la educación y muchas cosas más han tratado de enseñarnos como conceptos contrarios. Típico rollo de "los hombres nunca lloran" y esas chorradas que tanto daño han hecho al genero masculino mundial. Quizás también por que nunca dejamos de ser unos niños grandes y el sentido de la responsabilidad emocional lo tenemos algo atrofiado. Nos sentimos atraídos por las mujeres, pero al mismo tiempo nos dan miedo... es la eterna historia de que "no sabemos entenderlas". Desafortunadamente somos pocos los que caemos en la cuenta de que para entender a una mujer, y por ende a cualquier ser humano, solo hace falta tiempo y paciencia. Tiempo que en algún momento de nuestra vida sólo le queremos dedicar a nuestros amigos o a otras mujeres que, al exigirnos menos en el amor, hacen que nos sintamos falsamente libres. En cualquier caso con el tiempo he ido entendiendo que el miedo al amor, a perder la libertad, a las mujeres en sí... es la tontería más grande del mundo. Sí tienes miedo de amar es porque aún no entiendes lo que significa esa palabra. Es cuestión de tiempo. Dicen que se aprende a amar de la noche a la mañana, pero es una mentira inmensa.... es una cosa que, al igual que otras muchas, se debe ir aprendiendo con el tiempo. Lo otro es enchochamiento y siempre, siempre, siempre... acaba mal.
Casi nunca hablas de tu infancia, ¿por qué?
No sé... la verdad es que tiene razón el lector que plantea esta pregunta. Y no tengo una respuesta sincera para ella. Mi infancia fué tan feliz que contarla aquí sería hacer apología de las películas de Disney y el álmibar prefabricado, así que prefiero hablar de cuando la vida se puso jodida, que es donde de verdad he ido aprendiendo todo lo que se ahora... y lo que me ha hecho ser la persona que a día de hoy soy.
Otra pregunta que reclama un tema del que pocas veces he hablado.
¿Cómo fué tu estancia en Madrid?
Madrid fué el principio de todo lo bueno y lo malo que tengo ahora. Fué crecer de la noche a la mañana, con todos los palos habidos y por haber... y con todas las alegrías que la aventura de la vida adulta te puede ofrecer. Aún así puedo decir que en Madrid fuí muy feliz, que recuerdo noches hermosas vagando por la ciudad algo borracho, soñando con la Bohemia, apurando el tiempo sin prisas, soñando con llegar... Olvidando una historia de amor que me estaba dando muchos quebraderos de cabeza. Madrid fué mi medicina. Con algunos efectos secundarios, no digo que no... pero una medicina beneficiosa que aún hoy, años más tarde, hecho de menos.
En febrero de 2008 no hay ningún post, ¿por qué?
Por que me mude con mi novia de aquel entonces a un piso, la primera vez que vivia plenamente al lado de una persona con la cual tenía una relación, y creo que dedicamos el tiempo a hacer lo que hacen todos los recién casados cuando se van a vivir juntos; reir, ver la tele, hacer el amor... sentarse el uno al lado del otro y ver pasar el tiempo mientras te tomas un té caliente, mientras los dos no hacen otra cosa más que mirarse, sonreírse de vez en cuando y pensar que se está en la luna. En el cielo. A gusto.
Creo que solo has estado enamorado una vez en tu vida. Que lo demás ha sido por rellenar ese hueco vacío. ¿Tengo razón?
No y sí. No, ya que siempre, cuando he salido con alguien, he tenido que sentir algo de verdad por esa persona, sino no hubiese salido con esa persona, por lo tanto siempre he partido de una atracción verdadera o de unas ganas inmensas por conocer a la persona que en ese momento quería estar a mi lado, y yo al lado de ella. Sí, en el sentido de que ese recuerdo hermoso siempre me ha perseguido, el recuerdo de la primera vez que estuve enamorado, he incosncientemente he tratado de comparar unas situaciones con la otra pasada, cuando en realidad nunca jamás caí en la cuenta de que no se deben comparar esas cosas, ya que cada amor es diferente. Por lo tanto la respuesta sería esta; he estado enamorado más de una vez pero en esos momentos me hubiese gustado que esas veces hubiesen sido como la primera vez.
¿Quieres casarte y formar una familia?
Quiero llegar a casa y que alguien me esté esperando, o yo a esa persona, me da igual. Quiero conocer a una persona por todo el tiempo del mundo. Cansarme de sus virtudes y amar sus defectos. Mirarla y pensar; tú y no otra eres la que quiero que estés a mi lado. Quiero salir con mis amigos sin que ellos me hagan sentir que soy libre de verdad por que el amor me tiene preso. Y por supuesto que quiero formar una familia... pero eso el tiempo lo dirá. Ganas, sinceramente tengo... aunque a veces me escude en una falsa frialdad con respecto a este tema... me gusta pensar que otros piensan de mi "Salva es incorregible... es el soltero de oro... el que no necesita a nadie... su independencia está por encima del amor". Esto hace elevar mi sentimiento de hombre a la máxima potencia, y para los amigos o echarse unas risas está bien, pero en realidad no es lo que quiero.
¿Cómo fué tu primera vez? Nunca has contado nada.
Mi primera vez fué maravillosa. Pero no hablaré de mis intimidades sobre este tema, y menos de este momento tan único. Pertenece a esa persona y a mi.
¿Volverías a irte a vivir a Barcelona o a Madrid?
Ya no soy aquel chaval que de un día a otro metía toda la ropa en la maleta y se iba de aventura. Ya no. Ahora necesito motivos de peso para irme a Barcelona, Madrid o New York, sino nadie me mueve de Málaga, que ahora, y por primera vez en mucho tiempo, siento que es mi única casa. Volvería por un curro de mi gremio o bien por amor. Serían dos motivos perfectos para irse, quedarse... y si estuviese bien... hacer de ese lugar y no otro, mi hogar. En esa circunstancia si me sentiría preparado. Por otras no.
¿Alguna vez has tenido ganas de escribir un post por que lo necesitabas, pero luego, por que era muy personal, no lo has puesto?
Claro. Muchas veces. Aún así me he mojado mucho, creo que todos me conocéis bastante bien... y a decir verdad, muchas veces pienso, ¿qué coño hago exponiendo mi privacidad a gente que no conozco de nada? Pero soy así. Ya dije que esto era una especie de terapia... y una manera de verme desde fuera... y por tanto de conocerme más a mi mismo.
Si algún día eres un director de cine famoso, ¿seguirás escribiendo en tu blog?
Mejor aún... haré lo mismo pero en películas. Para que todo el mundo pueda, ademas de leérme, verme. Literalmente haré lo mismo pero en celuloide. Seré yo como aquí pero elevado a la máxima potencia. Precisamente eso me comentaba hoy mi amiga Susana, que tengo mucho que decir... y si Dios quiere lo diré... pero en pantalla grande. Con rostros y sonidos.
¿Crees que el amor mata?
El amor mata y da la vida. Es como la canción de Luz Casal "lo eres todo". Sólo que de ti depende hasta que punto te pueda dar la vida... o terminar con ella para siempre. También pienso que el amor mata cuando sólo estás dispuesto a amargarte por el, por un pasado que no vuelve... o por una historia que es imposible. En cualquier caso, y como he dicho antes, depende mucho de uno mismo. También podemos tomar como ejemplo la canción de Venga "Mejor mañana"... sí, yo tengo mucho de esta canción. "Mejor mañana, mejor... sin más...."
¿Eres bueno en la cama?
Ja, ja, ja... la curiosidad de algunos lectores es insaciable, ¿eh? Pues mira... no lo sé... aunque parezca todo lo contrario el sexo es una de las cosas que a priori menos me importan de una relación estable. Es necesario, bueno y maravilloso pero sinceramente jamás me he comido el coco por este tema y creo que a estás alturas menos me lo comeré. En cualquier caso esa pregunta no tiene respuesta, a menos que todas las interesadas que alguna vez compartieron lecho conmigo quisieran responder. En cualquier caso solo decirte que a veces hubo, haciendo el amor, momentos maravillosos... y si la pregunta se refiere al tiempo que me dura cada acto sexual... solo puedo responder con una frase de "El apartamento", "hay cosas en la vida que no se pueden ajustar como el horario de los autobuses".
Me da la sensación de que eres una persona sarcástica y las palabras son tu mayor arma. ¿Alguna vez has utilizado las palabras para hacer daño?
Tiene usted razón, amiga lectora... soy una persona muy sarcástica y con un humor que a veces es algo particular. Y si, a veces he tumbado a mi adversario con una frase dicha en el momento justo, armada para hacer el mayor daño posible, cargada de mala leche... pero sobre todo cargada de verdad. Y la verdad, amiga mía, es el arma más poderosa del mundo. En cuanto sacas la verdad algunos se ofenden y otros no. Huye de los que se ofenden. Los que no se ofenden son gente de verdad. Merecen la pena.
¿Qué es lo más fuerte y estúpido que has hecho por amor?
El tonto. Literalmente el tonto. Una vez que es siempre. Otra vez soportando una amargura y un agobio del copón. Y otra vez saliendo con una persona que era la mentira personificada, pero yo, iluso de mi, pensé que podría cambiar.
¿Le has pedido matrimonio alguna vez a una chica?
jajajajajaj... No, aún no. Pero hace relativamente poco estuve a punto de hacer una locura más o menos semejante. Menos mal que ahí estaba mi prima Estela, y el sabio consejo que me dió, "no es el momento". Aún guardo el anillo en un cajón. Un año entero ahorrando dinero...¿para qué? Pues para tener una joya en un cajón, olvidada del tiempo y del espacio. Mi prima Estela y Pili lo fliparon, en plan... ¡vaya, a este Salva no lo conocemos! En fin... una cosa que podré contarle a mis nietos. La historia de un fracaso. O en realidad no, no sé... en realidad no me atreví.
¿Has puesto los cuernos alguna vez? ¿Te los han puesto?
He puesto los cuernos una vez en mi vida y ya no lo hago más. Sé que suena a excusa barata pero puse esos cuernos por que estaba harto... y necesitaba una excusa directa y certera para alejarme de una persona. No más. Lo juro. No es lo mío. ¿Sí me los han puesto a mi? Pues mira, ojos que no ven... corazón que no siente. Ni lo sé, ni me importa. En cualquier caso si quieres perderme lo único que tienes que hacer es ponerme los cuernos. Por ahí no paso. Mi orgullo es extremadamente inmenso. Y yo, lo siento que suene prepotente, valgo mucho.
¿Sientes que has perdido el tiempo en algo o en alguien?
Siento que he aprendido mucho, por lo tanto sé que también me equivoqué muchas veces. Siento que de no haberme equivocado ahora no estaría aquí, ni seria quien soy. No se pierde el tiempo, se pierde el momento... el momento perdido es tiempo ganado en un futuro.
martes, 9 de marzo de 2010
Esa cosa extraña y maravillosa... llamada amor.
********
(Sobre saber que estás enamorado).
Sí hay algo que me molesta en este mundo es que alguien me arruge o estropee un libro o una revista que acabo de comprar. Todo esto viene al caso para explicaros la primera vez que me di cuenta que estaba enamorado de verdad.
Ella y yo estábamos en la estación de metro esperando el tren. Me acababa de comprar el fotogramas y lo estaba ojeando por encima, mientras ella, simpática y risueña, leía por encima de mi vista.
En un momento de descuido ella cogió la revista. Me miro riéndo y a continuación comenzó a leer la revista. De pronto me miro, tomo una hoja de la misma y comenzó a arrugarla. Por supuesto que era a cosa hecha, ella sabía de mi mania, y de algún modo simpático me estaba provocando, picando... esas cosas que hacen los novios cuando llevan poco tiempo.
Primero fué una hoja y luego otra... así con unas cuentas. Al principio pensé "joder, odio que me hagan eso... es mi revista de cabecera... es mi tesoro"... pero a los diez segundo sólo me pude fijar en los ojos de ella, y en su sonrísa algo maliciosa... sus dedos arrugando mi revista... sus ojos... su sonrisa.... al cabo de treinta segundo la revista era lo de menos.... ahora era su sonrisa y sus ojos... y al cabo de unos cuantos segundos más solo eran sus ojos... me importaba una mierda la revista.
Y de pronto pensé.... "Ojalá, que de aquí hasta que me muera... seas tú la única que me arruge las revistas y los libros... por que no me importa nada... es más, me gusta... me gusta la forma que tienes de picarme... esa sonrisa que pones... esos ojos que me miran sabiendo que, ya me podrías matar, que yo, tan feliz me moriría".
Y así es como me di cuenta que estaba enamorado.
*******
(Sobre notar que hay sentimientos amorosos con otra persona).
Éramos amigos o eso al menos es lo que pensábamos nosotros. Fin de semana tras fin de semana salíamos de marcha, los dos solos, no nos hacía falta nadie más. Cierto es que había miradas y demás, pero se suponía que éramos amigos, lo nuestro, técnicamente, era imposible.
Aquella noche pusieron en la disco MORENA MIA, de Miguel Bosé y Julieta Venegas, y comenzamos a bailar... primero separados... a kilómetros el uno del otro... y luego un poco más cerca... hasta que sin darnos cuenta estábamos abrazados y bailando.
Yo miraba para abajo y ella miraba para arriba. A mi me empezaban a temblar las piernas y a ella le latía muy fuerte el corazón... no exagero si digo que lo podía notar entre mis brazos.
Así estuvimos durante la canción... y cuando terminó con otra.... así hasta tres o cuatro canciones más. Y de pronto, como si nos hubiesen aislado de la vida real, volvímos en sí... nos separamos tímidamente. Nos miramos. Y reímos al mismo tiempo.
En ese precioso momento nos dimos cuenta que éramos algo más que amigos. Ya sólo era cuestión de tiempo. Y así fué.
*********
(Sobre las reconciliaciones).
Nos habíamos peleado y esa noche dormimos en los dos extremos de la cama, cualquier roce fortuito o abrazo furtivo habría significado una renuncia a nuestras posturas irreconciliables, así que evitamos tener cualquier tipo de contacto. Si era cuestión de cojones y de cabezonería, nadie nos iba a ganar.
El caso es que llego la mañana y el primer rayo de sol se colo por la persiana. Yo me desperté y mire a mi izquierda. Ella dormía profundamente. Y como no tenía nada mejor que hacer me puse a mirarla fijamente... y de pronto me dio por reírme.
Mis risas la despertaron y ella me espetó medio dormida y medio cabreada, "¡De que te ríes....!" y yo le dije "Roncas".
Nos miramos. Esta vez nos reímos los dos. Le di un beso y le dije "Venga, cedo yo, tienes razón... la culpa fué mía...pero la próxima vez cedes tu, ¿vale?".
Se río. Nos besamos. Y ella continuó durmiendo abrazada a mi mientras yo, suvamente, le acariciaba el pelo.
************
(Sobre desafortunadas meteduras de pata que cuando ocurren te hacen ver que si haces daño a la persona que amas y te sientes mal... y te sientes como un auténtico perro... es que quieres de verdad).
Volvía de Málaga y tenía muchas ganas de verla. Habíamos quedado en una estación de metro pero cuando llegue ella no estaba. La llame y me dijo que habíamos quedado en otra estación de metro. Le dije que no. Ella me dijo que si. Yo de nuevo que no. Colgé de mal modo. Me dispuse a ir a la estación donde ella estaba. Cuando llegue ella ya no estaba allí. La volví a llamar. Ahora estaba en la estación de metro donde yo estaba antes. Había ido a recogerme a esa estación ya que le había dicho que habíamos quedado en esa y no en esta. Mosqueado y cansado de tanto movimiento y tanto metro volví a la estación anterior. Allí estaba esperándome. Mi reacción fué fría, el cansancio del viaje, las llamadas esta estación, la otra... mi mal humor de aquellos tiempos en algunos días...
Me acerqué a ella y no tuve otra cosa que decirle que "¿Estás de cachondeo o que? Porque no estoy para gilipolleces". Todo eso sin un beso de por medio, ya que hacia una semana que no nos veíamos.
Ella me miro. Y siempre recordaré que sus ojos se llenaron de un brillo extraño, para mi que estaba a punto de llorar.
Luego me dijo; Me dijiste en la estación donde estaba esperándote. No en esta.
Y yo caí en la cuenta de que tenía toda la razón. Había metido la pata hasta el fondo.
Me sentí un mierda, una mala persona... Un hijo de puta de mucho cuidado que por una tontería había hecho sufrir a una chica que sólo estaba esperando a su novio. Con ganas. Para darle un beso.
No dije nada más. Sobraban las palabras. Ya no sabía que hacer para arreglar aquella situación, y aquel malestar que parecía recorrerle el rostro. No volví a hacerlo. No hubiese soportado otro brillo de esos en sus ojos. En ella no.
***********
lunes, 8 de marzo de 2010
JACKIE BROWN

No me cansaré de repetirlo jamás; "Jackie Brown" es, de lejos, la mejor película de Quentin Tarantino.
He aquí mis motivos;
- Huye de todo efectismo que, aunque necesario en algunos filmes de este director, no dejan de ser maniqueos, cuanto menos exagerados, siendo esto, vuelvo a decir, un apunte estilístico que este director, en otros filmes que no son este, sabe utilizar de manera maravillosa y genial.
- Tiene uno de los mejores guiones que se han escrito jamás. Cada personaje está perfectamente definido y cada uno es, como se suele decir, cuando se escribe un guión o se rueda, de su padre y de su madre, sin que sobresalgan en ellos defectos de forma o salidas dramáticas que en nada corresponderían con el perfil psicológico de los mismos.
- La puesta en escena del film es absolutamente invisible, por lo que queda maravillosamente bien. Una puesta en escena basada, simplemente, en los planos/contraplanos, unos fuera de campo realmente logrados y algunos movimientos de cámara que son tan narrativos que en nada estorban a lo que se está contando en ese momento.
- El increíble poder de todas las interpretaciones que intervienen en el reparto. Destacando a tres actores en auténtico estado de gracia; Pam Grier que interpreta a la protagonista, Jackie Brown, Robert Forster que interpreta a Max Cherry y Samuel L Jackson que interpreta a Ordell Robiee.
- En teoría Jackie Brown es un film de género negro, donde unos quieren robar y quedarse con el dinero de otros, en el fondo, "Jackie Brown" es una historia sobre el paso del tiempo... y contiene una subtrama muy lograda, aunque disimulada, donde el tema amoroso es el auténtico protagonista.
- La banda sonora del film (y su integración en la película, no en vano cada personaje tiene su canción...), está perfectamente ligada con las sensaciones que el director nos quiere mostrar de los personajes, con sus sentimientos y formas de ser. Diría que hasta con sus modos de vivir.
"Jackie Brown" es, aún hoy, el film más desconocido de su director. En sus tiempos fué un auténtico fracaso de taquilla y pronto engroso la lista de los films fallidos que se suelen realizar cuando alguién viene de rodar un film logrado y multipremiado, en este caso "Pulp fiction".
Lo que poca gente sabe es que Tarantino estaba de vueltas de todo, que el mismo sabía que el resultado del film iba a ser este, pero le importaba un pimiento, pues quería alejarse de sus habituales estílos cinematográficos y realizar una obra más pequeña e intimista, donde su sello, aunque latente, no fuera eclipse para la historia del film, que es lo que, tratándose de una película, verdaderamente importa.
Yo creo que el guión, al tratarse de la adaptación de una novela, obligó a Tarantino a una mesura y equilibrio de sus habituales piruetas fílmicas, y aunque el guión está lleno de ingeniosos diálogos que sin lugar a dudas pertenecen a su autor, estos diálogos no entorpecen la acción, ni la llenan de florituras geniales y "sabiondas", sino que ayudan a que la trama avance, a que la descripción de los personaje sea real y a que la historia y lo que se quiere narrar se encauce de manera fluída y natural, sin apenas destacar por encima de la puesta en escena o de otros elementos cinematográficos.
Otra cosa genial de este film es que conoces a los personajes por sus nombres y apellidos, y en dos o tres momentos de la película, estos personajes se definen de manera natural, casi viva. Cosa importante esta, y que muy pocas películas han conseguido lograr.
Así pues;
Jackie Brown es una azafata entrada en años que trabaja para la peor linea aérea del país. Ha sido puteada por la vida y por ello mismo se muestra fuerte y decidida para no dejarse putear una vez más.
Ordel Robbie es un traficante de armas de poca monta que fanfarronea sobre lo grande que es, cuando en realidad es un malhechor cutre, que comete errores... que está más preocupado en causar buena impresión para levantar su ego.
Max Cherry es un agente de finanzas entrado en años, que está haciendo balance de su vida. Ya está cansado de currar y quiere jubilarse. Hombre serio y de convicciones firmes. Buena gente. Un "pagafantas" honrado y fiel que se enamora como un quinceañero de Jackie Brown y con sólo oír una canción que le recuerda a su amada tiene bastante.
Hay dos maravillosas secuencias que describen genialmente lo que he dicho en el párrafo anterior;
En una de ellas Max Cherry va a una tienda de discos a comprar una cinta de un grupo de música que Jackie Brown le ha puesto una mañana en casa de esta, cuando desayunaban juntos. A partir de aqui, y cada vez que Max se suba en su coche, pondrá la cinta con la canción que Jackie Brown le descubrió aquella mañana.
Y en otra secuencia, Jackie Brown llega a su casa, pone el contestador y sale la voz de Max Cherry;
"Hola Jackie, soy Max.... te dejo el número de mi oficina por sí quieres hablar sobre el asunto de Ordel Robbie, mi número es... 555-6453-745... si no me localizas ahí puedes llamarme a mi casa, el número es... 555-9217-608... te dejo también el número de mi busca que es.... (comienza a decir el número).
Con sólo una escena Tarantino nos descubré la verdadera motivación del personaje de Max Cherry; está locamente enamorado de Jackie Brown, y hará todo lo posible para hacerla feliz.
El personaje de Jackie Brown se descubre perfectamente en los títulos de crédito del film... mientras suena la canción de la película se nos muestra un plano de la protagonista totalmente fijo, donde la podemos ver en plano medio... el plano se mantiene hasta que ella sale del encuandre, (va en una cinta transportadora del aeropuerto), y la volvemos a encontrar caminando por la terminal del aeropuerto, esta vez tomada en diversos planos que magnifican la presencia de la actriz, un contrapicado, luego algunos dorsales donde la podemos ver caminar de manera decidida, acto seguido comienza a correr, su avión está a punto de salir... y entonces la cámara la sigue de manera frenética... muy pegada al rostro... Jackie comienza a correr con más fuerza... hasta que, justo al final de la canción, llega a la puerta de embarque y tranquila, comienza a atender a los viajeros de los cuales ella es azafata.
En resumen;
- Plano estático de ella en la cinta transportadora; Es una mujer firme. Segura de si misma.
- Plano cuando camina por la terminal del aeropuerto; es una mujer fuerte, (de ahí los planos desde abajo), que camina decidida hacia su destino, segura de si misma y de sus armas... también tiene un carísma contagioso, es saludada por algunos empleados cariñosamente y algunos hombres se giran para mirarla con deseo.
- Jackie comienza a correr y la cámara la sigue; Jackie se va a ver envuelta en un problema.... va a estar ajustada, contra reloj, amenzada... de ahí que la cámara la tome corriendo y en un plano medio bastante corto... pero de pronto llega a tiempo a la puerta de embarque... y la cámara hace una panorámica hasta que la re-encuadra de nuevo; esto quiere decir que, aunque se meta en problemas, aunque esté con el agua al cuello, va a salir adelante, porque es, como he dicho anteriormente, un personaje fuerte.
Menuda manera de presentar un personaje al principio del film y decir de él todo lo que vamos a ver a continuación. Definitivamente es de lo mejor que ha rodado Tarantino, y unos títulos de crédito cuyo significado y realización deben estudiarse en todas las escuelas de cine.
Hay muchas secuencias del film que me gustan y me encandilan. Pero voy a elegir tres que por algún motivo que aún desconozco, me llaman poderosamente la atención.
- Jackie Brown y Max Cherry desayunan en casa de la primera. Hablan sobre la edad. El miedo a envejecer. Sobre lo que el tiempo cambia... y sobre lo que el tiempo no cura. El y ella se miran. Sobran las palabras.
- Ordell Robiee mete en un maletero al personaje de Beamount Livingston. Lo quiere asesinar pero este último no sabe nada. Se cierra el maletero y Ordell se sube en el coche. Enciende la radio, suena una canción y se pone unos guantes negros. Volvemos fuera del coche, al exterior, a la calle... el coche arranca y la cámara se aleja en lento travelling hacia detrás, el coche gira a la izquierda... la cámara se eleva en grua... y sigue al coche que se ha detenido a pocos metros de donde arrancó, en un descampado.... desde lejos vemos como Ordell sale del coche, abre el maletero y detona una pistola. Menudo plano secuencia. Breve, sencillo... pero directo y certero. Si esto no es una puesta en escena brillante que venga Dios y lo vea.
Y la penúltima secuencia, Jackie Y Max hablan, antes de que Jackie parta hacia Europa de viaje. Se dan un beso. Pero un beso real... no de esos que se ven en las películas románticas. Un beso algo torpe y tímido... de esos besos que se dan cuando estás al principio de una relación, y el deseo es también anulado por cierto corte o timidez.
El film termina con un plano medio de Jackie Brown conduciendo, mientras una luz se refleja en su rostro... en la radio, (o en la película, nunca he sabido muy bien si la música era diegética o no), se escucha la misma canción del principio y Jackie la canta en voz baja, moviendo los labios como si la voz del cantante fuera la voz de ella misma.
Y de pronto, funde a negro repentinamente... y sale el nombre de Tarantino como director y guionista de una de las películas que más me marcaron cuando era adolescente... de una de las películas que aún hoy, me siguen apasionando por encima del bien y del mal.
viernes, 5 de marzo de 2010
SONIDO DE LLUVIA
Los viernes y los sábados por la noche, de once y media a cuatro y media de la mañana, soy algo así como un relaciones públicas de una discoteca. Tengo que vender las entradas, atender a la gente cuando llega e informar de todo lo que el personal requiera.
Me gusta el curro, la verdad. No te matas el coco, puedes beber todo lo que quieras, estoy conociendo a mucha gente y cada tres minutos puedo admirar la belleza de pivones impresionantes que con una sonrisa me piden una entrada. Escotes generosos, ojos bonitos y profundos, buenos tipos... en fin, el sueño de todo adolescente con las hormonas revolucionadas, jajaj.
Pero sí hay algo que me gusta de este trabajo es que ocurre de noche, y entre gente guapa, sonrisas y demás suelen venir algunas personas que, al contrario que la anteriores, ni son guapas, ni se ven tan alegres... o sea, me encuentro con personajes que, en la mejor linea de los guiones de Paul Shrader, son solitarios sin remisión, deprimidos que vagan por la noche de la ciudad, buscando una copa, un asiento en la barra... y buenas vistas que admirar mientras sueñan con terminan con alguna mujer guapa en la cama... y no para follar precisamente, sino para hablar, porque se ven muy necesitados de una conversación que les haga ver que el mundo, la vida, los días... merecen la pena.
Me encantan estos personajes. Son idénticos a esos personajes que pueblan las películas que tanto me gustan. Perdedores natos que guardan en su interior cientos de lecciones de amor y desamor, de suerte y mala suerte, de perdición... y alguna que otra victoria que fué efímera.
Unos vienen apestando a alcohol, otros llegan mirando el móvil y apagándolos, no vaya a ser que su mujer sepan que, en vez de estar en el trabajo, se disponen a tomarse una copa y alejarse un poco de la realidad diaria. Y otros, los menos la verdad, vienen de coca hasta las trancas, y sus mandíbulas torcidas y ojos brillantes y salidos de sus órbitas sólo denotan que quieren morir poco a poco, no saben como hacerlo... y creen que el polvo blanco es la mejor solución para estar muertos en vida.
Cuando veo a alguno de estos personajes mi mente creativa empieza a calibrar... ya me imagino situaciones, personajes, conversaciones.... una película clara y difusa al mismo tiempo se dibuja plano a plano en mi mente.
Como dicen en "taxi driver", todos los animales salen de noche.
*********
Hoy he vuelto a hablar con Ana. Ana es la chica con la cual comenzé a salir este verano en Barcelona. Duro poco la cosa, la distancia, mis miedos, el poco tiempo... la desidia y la vageza. Ana me ha dicho de volver y yo, por supuesto, le he dicho que no. Dice que se acuerda mucho de mi y que, a pesar de mi raro carácter, quiere intentarlo de nuevo. La noticia me ha pillado de sorpresa, ya que no me la esperaba, y mucho menos después de tanto tiempo, pero esto me hace reflexionar sobre las posibles oportunidades que perdemos, y se nos vuelven a presentar tiempo después. Muchos de vosotros pensaréis, "el otro día, en el post anterior, decía que de aparecer el amor, no volvería a decir que no", tenéis razón, eso es lo que dije en el post anterior, pero hay una pequeña salvedad que se supone lógica en todo este asunto... si no estoy enamorado, no merece la pena volver, ni siquiera intentarlo.
Tengo que decir, no obstante, que Ana, a pesar del poco tiempo que estuvo en mi vida, fué todo un catalizador para mi forma de ser, o mejor dicho, fué un catalizador para el modo en el cual yo, más o menos, generalmente, menos en casos particulares... siempre me he tomado las relaciones.
Ana me caló desde el primer momento. Dijo que era un niño, que tenía síndrome de PETER PAN, que mi sinceridad plena no valía la pena en muchos casos, pues de tanto hablar... podría estropear cosas. Me hablo de mi miedo a amar, de que no estaba preparado para afrontar una relación porque el mundo sólo giraba alrededor de mi, y que aunque ella percibía que todo el mundo que había estado a mi lado, se había llevado un buen sabor de boca y un buen recuerdo, eso era producto de la estrategia de un tipo que nunca se había mojado en el amor... de un chaval que había esquivado los problemas con buena cara, que había afrontado los desatinos con kilos y kilos de azúcar para tapar heridas, no implicarse demasiado... y dejar una imagen más o menos impoluta de lo que era amar, amar sin meterse de lleno... en la distancia... amar diplomáticamente.
Pues todo esto y mucho más me dijo Ana una noche, sentados en un banco de Paseo de Gracia, mientras los coches pasaban... y yo no tenía más remedio que escuchar y callar... pues si algo bueno tengo es que, cuando alguién tiene razón, nunca, jamás discuto.
El elemento catalizador fueron estas palabras y la posibilidad de analizar mi trayectoria amorosa, como la de alguién que, como bien decía Ana, siempre ha estado allí, diplomáticamente... pero nunca, o en muy pocas ocasiones, de mente y corazón... sino con estas dos vertientes separadas según fuera el momento, el día... o mi circunstancia personal.
Así que Ana fué una historia breve, pero de una importancia feroz e inusitada. Ella me dejo mirarme a mi mismo desde fuera. Ella fué la que me dijo... "la única respuesta al amor es aceptarlo". "Claro que vendrán momentos malos, pero dime, Salva... y si además, por miedo a esos momentos, también te pierdes los buenos momentos... estás perdiendo mucho, y el precio es alto... nunca se sabe cuando va a salir aquel momento en el cual vas a decir.... quiero a esta chica... ella es.... ella es la chica de mi vida... y haré todo lo posible para demostrarle que, a pesar de mis miedos, y de los malos momentos... no voy a dejarla escapar".
Así que esto enlaza directamente con el post anterior... Ya estoy preparado. Gracias a Ana.
***********
Mientras escribo todo esto escucho sonar la lluvia. Es un placer oír la lluvia cuando no tienes ganas de dormir. Cuando tu mente se expande más allá de las paredes de tu habitación. Cuando sabes, por mucho que alguién lo niege, que aún quedan esperanzas... sólo que esas esperanzas son mudas de momento. Pero no hacen falta palabras. Lo sé.
martes, 2 de marzo de 2010
PREPARADO
Han sido años duros de aprendizaje con respecto a este tema. Antes cualquier problema era solucionado con un "no te quiero", "te veo más como a una amiga", "creo que no estamos hechos el uno para el otro", y ahora siento que ya no tengo que excusarme en estas frases, sino que, cuando el problema surja, pediré un día o dos, pensaré en mi rincón oscuro de soledad... y esos dos días me serviran para darme cuenta que la que está a mi lado es la que me llena realmente, y no la dulce tentación de la libertad, realidad difusa y mitificada, de la que ya estoy más que cansado, ya que no es libre quien está solo, sino el que sabe estar acompañado y no se siente preso por ello.
Con el tiempo, (quizás la edad tenga mucho que ver en todo este asunto), me he dado cuenta que las cosas grandes se van y se esfuman como el agua de una pecera que se rompe contra el suelo, y solo quedan las cosas pequeñas, esas esencias insignificantes que nos hacen sentirnos a gusto con la persona que está a nuestro lado, esas pequeñas singularidades que nos hacen acercarnos a ella día tras día, sin prisas... con la idea segura y fija de que lo que hay fuera ya no puede llenarte...simplemente porque nada de lo que está dentro te hace sentir vacío.
Cada día estoy más seguro de mi mismo y de todo lo que puedo dar. Ha sido duro y extraño dejar cuando aún se amaba, mentir cuando sólo se tenían ganas de decir la verdad, marchar cuando en el fondo de ti sólo existian ganas de quedarte... Todo ello por el miedo y asuntos pendientes que parecían esenciales, y ahora quedan atrás como asuntos triviales y ya solucionados que sólo me recuerdan la gran ignorancia del ser humano cuando tiene terror, cuando se siente inseguro de si mismo... cuando piensa en el futuro... sin caer en la cuenta que con veinte años el futuro es mañana, pero con treinta el futuro, gracias a Dios, es hoy.
Ahora me da igual marchar o quedarme, no recordar o recordarlo todo, llorar o reír por las mismas cosas, si hago todo esto sabiendo que sin otro rostro y otra voz no sería nada. Absolutamente nada. Un cero a la izquierda. Una flor de plástico. Un libro abierto de par en par donde las palabras y las frases se encuentran desordenadas y escritas con una tinta a medio imprimir.
Ahora busco una vida y una historia ordenada, con el caos sano y necesario para tener algo de vitalidad, pero un caos que sea dado por las circunstancias y no por una mente como la mía que siempre ha pensado, equivocadamente, que después de dos días vendrían tres... y después de tres, cuatro... y todos ellos serían iguales, por el mero hecho de que el tiempo pasa, y no podemos hacer nada para aplacarlo. Ahora sé que el tiempo pasa, pero mientras pasa el tiempo ocurren muchas cosas más que merecen la pena, como por ejemplo ver cambiar a una persona, observarla desde el principio y el durante... sin esperar un final, por el simple hecho de entender que todo terminar y tiene su fin... sino por el simple hecho de saber que cuando estás no quieres terminar, por tanto, cuando no quieres terminar es porque quieres continuar, sean los días que sean... los minutos se convierten pues en la certificación de que lo que un día fué eterno entre dos miradas, ahora es duradero.... conceptos parecidos pero no semejanes... La eternidad es una quimera, la duración es real, se puede tocar y palpar. No exige de tiempos ni fianzas.
Y es por ello que ya no escribo poemas de amor, ni falsas alegorías que presentan el amor como un juego del pasado, irrecuperable en sus formas y maravilloso en su fondo. Ya no. No volveré a caer en esa trampa.
Habrá poemas nuevo pero surgirán de mi boca, y no de mi pluma. Habrá alegorías fascinantes sobre la magia de sentir AHORA, y no ANTES. Conseguiré tiempos y espacios coexistentes dentro de un presente real, condicionado por dos almas, y no sólamente por la mía, como ha sido siempre.
Buscaré esos momentos pequeños e imperfectos que dotan a la otra persona de rasgos únicos y definitorios que no se pueden encontrar en los libros ni en las películas... momentos únicos que serán sinceros y mágicos porque serán verdaderos, reales como el beso que daré antes de irme a dormir, sin el miedo de que al día siguiente, al despertar, mi miedo me haga sentir que todo ha cambiado.
Y seguiré desafinando cuando cante canciones de amor al oído, sin apenas darme cuenta que esos desafinos no están hechos para provocar la risa, sino para hacer sentir y hacer ver que las imperfecciones de la vida, y por ende en el amor, son necesarias para seguir viviendo. Para ser uno.
Para ser dos.
Canción "Sin tu latido", de Luis Eduardo Aute.
www.youtube.com/watch?v=ovLbjuwXxH0&feature=related
lunes, 1 de marzo de 2010
MARZO
En mis últimos meses de estancia en Barcelona conocí a dos buenos amigos que estuvieron conmigo hasta que decidí volver a Málaga; Javi y Jordi.
Hace dos semanas aproximadamente Javi me localizó por el Facebook. Nos habíamos perdido la pista porque él cambió de teléfono y yo no seguia guardando el suyo ya que en estos años han sido muchos los teléfonos que se me iban rompiendo y jamás había grabado ningún número en la memoria de la tarjeta. Tampoco teníanos nuestros mails, así que me conformaba con pensar que algún día, por eso del destino, nos volveríamos a encontrar por las calles de Barcelona.
Pues bien, Javi puso mi nombre y mi ciudad actual en el Facebook y tuvo paciencia para buscar entre los muchos Salvas que allí se encontraban, al final la espera dio sus frutos y hace dos semanas me agregó. La semana pasada me mandó un correo y me dijo que iba a bajar a Málaga para vernos después de tantos años y así ha sido.
Nos volvimos a ver el sábado por la tarde. Jordi, que era su antigua pareja, ya no estaba saliendo con él y es por eso que el re-encuentro ha sido a medias, aún así me ha gustado mucho, siempre es hermoso retomar amistades que el tiempo y el espacio han alejado, y no los problemas o los malos rollos.
Así que el sábado por la tarde nos volvímos a ver y estuvimos recordando viejos tiempos mientras nos tomábamos un té en el centro. Hablamos sobre lo complicado que fué para mi hallarme en los últimos meses de mi estancia en Barcelona, en todo lo que nos había ocurrido en estos años, (que son muchas cosas), y sobre todo hablamos de nuestros planes futuros sobre el trabajo, el amor... y la vida en general.
Hablamos (conversación obligada entre mis amigos catalanes y yo), de la dificultad aparente que se interpone entre diversos círculos amistosos de catalanes y alguién de fuera (en este caso yo, del sur), cuando quiere acceder a ellos y se topa de pronto con una aparente frialdad, que no es frialdad, sino prudencia y tiempo, cosa que, sinceramente... casi nunca nos tomamos en el sur, sobre todo si de temas amistosos se trata.
Es curioso que con todos los amigos y amigas que hice en Barcelona por aquellos tiempos aún nos sigamos hablando y que hallan sido pocos o muy pocos los que me han defraudado. Con el tiempo te das cuenta que haces fuertes vínculos y que, aunque los veas poco, o nunca... de vez en cuando obtienes una llamada de ellos y tu también te preocupas por saber, aunque sea en la distancia, como van sus vidas.
Javi y yo nos volveremos a ver próximamente en Barcelona. Ya he apuntado bien su teléfono y él el mio. Ya está guardado en nuestras tarjetas de memoria. Por si acaso, jajajaj.
***********
Ayer mis niñas del Alma, (Estela, Pili, Laura y Charito) y Pablo y yo nos fuimos a Almuñecar, para pasar un día juntos, salir por la noche de marcha y quedarnos a dormir en un hotel.
El hotel era precioso, a unos 10 metros del mar... con unas vistas preciosas. Moderno y elegante... de esos que salen en las películas y que destilan un cierto aroma acogedor aunque en sus formas primarias parezca un poco frío y distante.
Lo hemos pasado de puta madre. Ha sido un día de relax para olvidarnos de todo lo que últimamente nos pesa... para disfrutar de uno de esos días dónde vivir, tomar una copa con tus amigos o simplemente admirar una vista, parece (y de hecho es), lo mejor y más maravilloso que te puede pasar, lo único que te apetecía vivir en ese momento.
Y también la hemos líado parda en algunos momentos... la verdad es que es normal que cuando estamos todos juntos la líemos, en el buen sentido de la palabra, claro... y ya hay momentos que no nos cansaremos de repetir como momentos divertidos que vivimos todos juntos, en este día y medio que se ha terminado dejando una resaca extraña y melancólica de síndrome post-vacacional.
Para mi recuerdo queda la luna llena reflejada en el mar, a eso de las cinco de la mañana... la vista que se podía observar desde mi habitación, una vista tan cinematográfica y hermosa que parecía perfectamente organizada por el mejor equipo de rodaje del mundo.
También algunos momentos divertidos; los chistes de Pablo en la cafetería del hotel, las idas y venidas a las diferentes habitaciones cuales colegiales en su primer viaje de estudios, las copillas en la habitación de Estela y Pili... y una llamada que he hecho a eso de las cinco de la mañana a la habitación de Laura y Charito y que ha resultado ser un error... ya que he llamado a otra habitación y he despertado a otros clientes mientras colgaba rápidamente el teléfono bajo las risas de Pili que se estaba partiendo el culo.
Esta tarde hemos vuelto de Almuñecar por la carretera que tantos recuerdos me trae de mi niñez y mi posterior adolescencia. Mi carretera favorita. El recorrido que más me gusta hacer...sobre todo en domingos por la tarde, cuando el sol está a punto de caer y las olas del mar no son sino serpentinas extrañas y deformes que dibujan un paisaje hermoso y pacifico junto a las siluetas de las montañas.
Empieza bien Marzo.
Ya huele a primavera.
Y por mucho que no quiera... aún te echo de menos.